Ciertamente, todos esperábamos un año de subidas de tipos de interés (incluso alguno llevamos más de un año esperandolo). Y esto sería coherente con el escenario actual de cinco años de recuperación -a pesar de su poca fuerza- y de tapering en Estados Unidos. Entonces, ¿por qué bajan los tipos de interés?
Según Ross Koesterich, las principales razones serían tres:
- Crecimiento por debajo de lo esperado. Y ciertamente la dureza de este invierno a afectado a los datos de crecimiento en Estados Unidos sorprendiéndonos a la baja, a pesar que pasado el invierno los datos vuelven a repuntar.
- Compras de bonos por parte de los planes de pensiones, que después del rally bursátil y tras conseguir cubrir en gran medida sus obligaciones, han decidido reducir riesgo vendiendo bolsa y comprando bonos de alta calidad a largo plazo.
- Falta de oferta de bonos de buena calidad. Tras el desapalancamiento de las compañías habituales del mercado de renta fija, disponen de exceso de liquidez y por lo tanto de menores necesidades de financiación. Además, la oferta de bonos de deuda norte-americana también se ve reducida en la medida que el QE sigue vigente y que el déficit fiscal del gobierno norte-americano se ha reducido substancialmente.
De todo esto cabría concluir que los tipos de interés a largo plazo probablemente evolucionen al alza este año, aunque anclados en tanto que la Reserva Federal mantendrá los tipos a corto plazo cerca de cero.
Y ¿cuáles son las alternativas de inversión? Pues la respuesta es fácil aunque no del gusto de muchos, sobretodo porque el perfil de riesgo alternativo es más arriesgado: buscar alternativas diferenciadoras en renta fija, como la renta fija emergente en hard currency, o, cómo no, invertir en bolsa.
Artículo original: How to Invest in a Low-Yield World
No hay comentarios:
Publicar un comentario