RESUMEN DE EVENTOS
El Banco Popular de China (PBOC) anunció el dia 11 de agosto una revisión sobre la metodología de fijación del tipo de cambio dólar/renminbi para operaciones de divisa onshore. Con el nuevo sistema, el nuevo tipo de cambio se fijará partiendo de la cotización del día anterior modificándola en función de la oferta y la demanda y de los movimientos de las principales divisas del mercado.
La argumentación de este cambio se basa, según el PBOC, en permitir que el mercado tenga un papel mayor en la fijación del tipo de cambio, en un momento en que la apreciación del dólar y la consiguiente apreciación del tipo de cambio real del renminbi habían llevado a la divisa a alejarse de su cambio spot de mercado.
El cambio vino acompañado de una devaluación del yuan de un 1,9%.
El movimiento es coherente dentro del proceso de liberalización de la economía china, donde el libre mercado ha de pasar a ser el sistema cada vez más habitual de asignación de recursos. En esta línea, el permitir la libre fijación del tipo de cambio del renminbi es un paso necesario en estas reformas, sobre todo en tanto que el gobierno chino pretende que se convierta en moneda de reserva mundial. El proceso de reformas va a venir acompañado de nuevas medidas en el futuro, como el incremento del horario de cotización de la divisa y la promoción de la convergencia entre el tipo de cambio onshore y offshore.
Esta mañana se ha producido una segunda devaluación del yuan de otro 1,6%, acompañado además de rumores que el PBOC tuvo que intervenir para que la caída no fuera mayor. El PBOC ha desmentido que se trate de un proceso de devaluación progresiva de la divisa.
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| Evolución USD/CNY |
EFECTOS ECONÓMICOS
Las exportaciones chinas year-on-year han caído alrededor de un -0,6% en los últimos siete meses y este movimiento podría interpretarse como un movimiento para potenciarlas en un entorno donde se cuestiona el crecimiento real de la economía china. Desde otro punto de vista, esta caída de las exportaciones es consecuencia de la caída de la demanda externa, de manera que una devaluación limitada como la anunciada por el gobierno chino no debería tener un gran efecto sobre ella, y además genera el riesgo de una escalada de devaluaciones competitivas con los países vecinos que han sufrido igualmente caídas en sus exportaciones. Además, este tipo de políticas irían en contra del objetivo que el renminbi se convierta en moneda de reserva para el FMI. Además, es incluso más fácil para el gobierno chino intentar potencial el crecimiento a través de estímulos a la demanda interna como reducciones en los tipos de intervención.
El efecto directo en los mercados, sin embargo, se ha trasladado tanto a la bolsa como a la renta fija.
En renta variable, las caídas han sido generalizadas ante el miedo a un menor crecimiento económico chino, y se ha centrado en las compañías con un perfil global más exportador, y especialmente en el sector automovilístico alemán con importantes correcciones en BMW AG (-7,3%) y Daimler (-8,7%). El sector del lujo también ha sido otro de los principales perjudicados, con importantes caídas por parte de LVMH (-8,9%).
En renta fija, los mercados han reaccionado con subidas de los bonos (caídas de rentabilidad) en todos los mercados. El argumento del miedo a un menor crecimiento económico chino ha movido capitales hacia valores refugio impulsando la cotización del Treasury y el Bund. Además, un menor crecimiento económico mundial y la exportación de deflación que comporta una devaluación relaja la previsión de subidas de tipos de interés por parte de la Reserva Federal.

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