viernes, 23 de enero de 2015

Rusia: ¿camino del default?


La Rusia de hoy no es la que era en 1998, cuando la anarquía, el vodka, Boris Yeltsin y sus oligarcas gobernaban en Rusia.

En 1998, el gobierno ruso estaba fuertemente endeudado, no solo con acreedores internacionales, sinó también con sus propios ciudadanos, que recibían sus sueldos con meses de retraso por la insolvencia y la incapacidad de recaudar impuestos del gobierno.

En 1997 había estallado la crisis financiera asiática, lo que provocó un fuerte freno de la demanda y la consiguiente caída del precio del petróleo, que al final fue el desencadenante de la insolvencia del gobierno ruso al perder una de sus principales fuentes de ingresos.

Y, tal vez a título anecdótico, 1998 fue el año en que -ante el caos que vivía el país- un hasta entonces desconocido personaje era designado por Boris Yeltsin para dirigir el FSB (antiguo KGB). Su nombre era Vladimir Putin.

Cierto es, decía, que la Rusia de hoy no es la misma del año 1998, con un nivel de endeudamiento inferior al 10% que todos los países desarrollados desearían, con importantes reservas en manos del banco central ruso, un nivel de desempleo del 5% y un balance fiscal que -hasta ahora- era equilibrado. Además, el Banco Central Ruso ha firmado recientemente un contrato swap de divisas entre el yuan y el rublo de un volúmen de 24 billones de dólares con el Banco Central Chino que deberían ayudar a estabilizar el tipo de cambio del rublo contra el dólar.

Pero a pesar de todo, probablemente a causa de la debilidad del la economía europea, combinado con las recientes declaraciones de los portavoces de la OPEP, estamos viviendo una caída de la cotización del petróleo de más del 50%, de la magnitud de la caída de la cotización del petróleo del año 1998, mientras que las finanzas rusas siguen siendo áltamente sensibles a los ingresos provenientes del sector energético, y más de confirmarse que las compañías rusas necesitan el petróleo por encima de los $100 para tener benefícios.

RUSIA 1997-1998


RUSIA 2014-2015

Como se puede ver en los dos gráficos anteriores, la caída del precio del petróleo (línea negra) ha dido de la misma proporción que la depreciación del rublo (línea azul) con la única diferencia que en 1998 el banco central ruso dilapidó sus reservas hasta llegar al default  intentando mantener un tipo de cambio fijo, mientras que en la actualidad, a pesar de estar tomando medidas para defender el rublo, se ha permitido la flotación y consiguiente depreciación de la divisa sin afectar al endeudamiento público.

Aún así, pero, la confianza en la deuda rusa ha caído en picado, tal como muestra el siguiente gráfico del CDS a 10 años:


Vemos, pues, a través de la cotización del CDS, que el mercado está perdiendo confianza en la deuda rusa a pesar de tratarse de una economía poco endeudada. ¿Por qué? ¿La situación va a degenerar en una nueva suspensión de pagos?

Por el momento, el señor Soros, igual que en 1998, considera una probabilidad elevada que la situación actual desencadene en un default ruso:

“The big advantage Russia has today compared to 1998 is that it still has substantial foreign currency reserves. This has enabled the Russian Central Bank to engineer a 30 percent rebound in the ruble from its low point by spending about $100 billion and arranging a $24 billion swap line with the People’s Bank of China. But only about $200 billion of the remaining reserves are liquid and the crisis is still at an early stage. … more than $120 billion of external debt is due for repayment in 2015. Although, in contrast to 1998, most of the Russian debt is in the private sector, it would not be surprising if, before it runs its course, this crisis ends up in a default by Russia.”

Ciertamente, como decíamos, el nivel de deuda pública ruso es muy pequeño, pero de seguir la situación evolucionando en la medida que lo ha estado haciendo, el gobierno ruso podría verse obligado a rescatar al sector privado ruso endeudándose de manera acelerada como ya han hecho los países occidentales. Además, las sanciones económicas impuestas por la crisis ucraniana empeoran considerablemente la situación, al impedir a las empresas rusas acceder a los mercados de capitales y dificultando una posible intervención del FMI en el caso que se llegara a este extremo.

Así las cosas, un default ruso es un escenario que se va a ir acelerando a medida que el precio del petróleo , y con él el cambio del rublo, siga en caída libre y sin síntomas de recuperación, lo que propiciará la insolvencia del sector privado ruso, su rescate gubernamental, y en último lugar el default de Rusia. 

A principios de 1999, pero, y poco después del default ruso, el petróleo recuperó y lo mismo hizo la economía rusa. 

Esta vez Rusia es más sólida financieramente pero tiene menos "amigos" en la comunidad internacional. Probablemente podría aguantar más tiempo sin hacer default que en la pasada crisis rusa,,,pero todo dependerá del momento en que el petróleo empiece a recuperar.

Al final es, pues, más un tema de si podrán aguantar el tiempo suficiente para que recupere el petróleo. Si no lo consiguen, habrá default.

Hagan sus apuestas.

Crisis rusa 1998
Crisis Asia 1997

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