viernes, 17 de abril de 2015

China on fire!


La discrepancia que se ha producido en el primer trimestre del año entre las acciones de clase A (cotizadas en Shenzen y Shanghai) y las de clase H (cotizadas en Hong Kong) es algo difícil de entender, más aun cuando ambos mercados están cada vez más interrelacionados a través del Shanghai Hong Kong Stock Connect.


La explicación que parecía más razonable se basaba en las previsiones de los analistas, que prevén un crecimiento de beneficios en el CSI300 (A-shares) de alrededor del +12% (analistas chinos), mientras los analistas extranjeros prevén un incremento de beneficios del +4% en las empresas registradas en Hong Kong. En este sentido, las previsiones de los analistas chinos dan más confianza por su mejor entendimiento del impacto de las reformas que se están aplicando en China, donde el problema del shadow banking parece cada vez más cosa del pasado.

La evolución del índice de empresas chinas cotizadas en el Hang Seng (acciones clase H) en lo que llevamos de trimestre parece desmontar esta teoría quedando como única explicación posible el hecho que se ha abierto la operativa del mercado de Hong Kong a los fondos de inversión de la China continental a través del Connect, produciéndose un trasvase de fondos que buscan los menores costes y mayor seguridad de la bolsa de Hong Kong y arbitrar la disparidad de precios entre los dos mercados




En esta situación, cabría preguntarse si el desajuste se puede dar por terminado en estas dos semanas. Cada uno de los dos mercados presenta sus ventajas y sus apoyos, que se podrían resumir en las siguientes:

Mercado de acciones clase “A” estará apoyado por:
  • Nuevos recortes de tipos, y márgen para seguir recortando teniendo en cuenta un tipo de interés RRR del 5,35% con una inflación del 2%.
  • Reajuste de las carteras de los inversores retail
  • Inclusión de las “A” en los índices MSCI
  • Apoyo gubernamental
Mercado de acciones clase “H” estará influido por factores domésticos y globales:
  • El inversor global estará interesado por las buenas valoraciones a nivel regional (ver gráfico)
  • La inclusión de ADRs en el MSCI
  • La nueva conexión Shenzhen-HK
  • Las revisiones de beneficios están mejorando
Sin embargo, tal como se muestra en el gráfico adjunto, el descuento de las acciones de clase H contra las clase A ronda aún niveles del 25%, por lo que de querer invertir en China, parece obvio que el mejor vehículo sería a través de Hong Kong:



Una vez seleccionado el mercado...tal vez deberíamos plantearnos si es buena idea invertir en China, ¿no?

Bien, pues a esta pregunta la respuesta parece ser si.

Cabe decir que invertir en China siempre es un tema delicado, siendo un mercado en que la mayor parte de la revalorización se da en unos pocos días mientras el resto del tiempo tiene un comportamiento decepcionante. Y tras el rally de estas dos semanas podriamos haber llevado a uno de esos puntos de recuperación de la calma... pero mejor vamos a analizar el mercado con un poco más de profundidad.

Valoración
Tras el reciente rally, la cotización de las empresas chinas en términos de PER forward ha vuelto al nivel promedio histórico de los últimos quince años de 11,2x. Sin embargo, parecen baratas frente unos niveles de PER forward de 18x en el S&P 500 y de 16,2x en el Eurostoxx 50.

Reformas económicas
El Congreso Nacional Chino seguirá con su programa de reformas:
A mediados de marzo las autoridades chinas reafirmaron su intención de continuar las reformas:

  • El nuevo objetivo de crecimiento está en el 7%, pero con un mayor énfasis en la calidad. Además, el 7% objetivo actual, gracias al efecto base, equivale en términos de riqueza a un crecimiento del 14% en 2007,
  • Las nuevas iniciativas de la “New Silk Road” o la “One Belt One Road”
  • La iniciativa “Internet +” lo que fomentará el ‘e-commerce’ y el uso de internet en la industria
  • Protección al medio ambiente
  • Reformas financieras como la garantía de depósitos y el mismo Connect.
  • Reformas fiscales que implican eliminiar los riesgos existentes derivados del shadow banking.

‘One Belt’ es la nueva ‘ruta de la seda’ que unirá China con Europa a través de Asia central y occidental. Hay tres instituciones para financiar el proyecto:
  • El fondo ‘Silk Road’, fundado por China con $40bn.
  • New Development Bank, establecido por los países BRIC con $50bn.
  • Asian Infrastructure Investment Bank (AIIB), establecido por 22 países asiáticos con $100bn, y del que China controla el 50% del capital. Además, recientemente Reino Unido, Alemania, Francia y Suiza han solicitado entrar en el AIIB, e incluyo aliados tradicionales de EE.UU. como Japón se están planteando entrar en el capital.
Se estiman unos gastos anuales en infraestructuras de $730 bn hasta el 2020, muy por encima de los $13 bn anuales gastados en los últimos 20 años. Los positivos efectos económicos sobre la economía china y global son claros, especialmente en los sectores energéticos, de transporte, infraestructuras, maquinaria, construcción y telecomunicaciones.

Índices
El incremento de las facilidades a los inversores internacionales para invertir en el mercado chino va sin lugar a dudas a tener un efecto en la composición de los principales índices bursátiles, forzando un rebalanceo de posiciones con importantes flujos de entrada en China. Según Jamie Perrett, director de estudios de FTSE, el peso de la bolsa china en el FTSE All-World ex-US Index es del 4,8%. Una vez las acciones clase A estén totalmente disponibles a los inversores internacionales el peso debería aumentar hasta el 10%.


Funtes: Robeco, Bloomberg, Reuters, JKC, FTSE, Barron's.

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